ZARZUELA EL CASERÍO – VITORIA: Marzo 2015

Los días 06 y 07 del próximo mes de Marzo, estaré en el Teatro Principal de Vitoria, dando viva a José Miguel en la Zarzuela El Caserío de Jesús Guridi.

Así mismo, el domingo 08 de Marzo se ofrecerá una versión familiar de la obra, presentada para los más pequeños en un intento de acercar un repertorio clásico a un público más amplio y joven no familiarizado con la zarzuela, de manera divertida, manteniendo los elementos líricos de la escena, la música y los coros.

Ficha Técnica:

  • Santi: Santos Ariño (barítono)
  • Ana Mari: Miren Urbieta (soprano)
  • José Miguel: Igor Peral (tenor)
  • Txomin: Iker Casares (tenor)
  • Inosensia: Elisa Diaz (soprano)
  • Dirección musical: Iker Sánchez
  • Dirección escena: Mikel Gómez de Segura
  • Orquesta de Cámara de Vitoria
  • Jare Dantza Taldea – Grupo de Danza
  • Nurat Gazte Abesbatza – Coro

El Caserío se trata de una comedia lírica en tres actos de carácter costumbrista que representa la vida tradicional de una aldea campesina vasca. Estamos ante una zarzuela de principios del siglo XX escrita por Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw, con música de Jesús Guridi. Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid el 11 de noviembre de 1926. El libreto está fundamentado en un extraordinario conocimiento de la técnica teatral, y la música del maestro Guridi se basa en el folclore vasco sin interferencias de otros temas por muy famosos que fueran en su momento. 

Se localiza en la aldea vizcaína de Arrigorri, aldea imaginaria, en pleno País Vasco. Se presentan los personajes típicos: el cura, el alcalde, el secretario, el indiano rico, la tabernera… todos ellos muy estereotipados y con un hablar característico con palabras en euskera, acentos y giros propios del que habla una lengua que no es la materna. Las costumbres, el día a día, el folclore y la idiosincrasia vasca quedan reflejados en la obra. El caserío familiar es el depositario de los valores ancestrales arraigados en el pueblo y en el hombre.

Argumento

Santi, indiano, soltero y alcalde de la aldea, vive en el caserío familiar llamado Sasibill. Con él viven sus dos sobrinos: Ana Mari, hija de su hermano y de la mujer de la que Santi estuvo enamorado y con quien no pudo contraer matrimonio por tener que emigrar a América; y José Miguel, un joven pelotari que solo piensa en vivir la vida apurando la juventud.

El caserío, corazón de la familia vasca, debe permanecer intacto en el seno de la misma; por ello Santi ve como ideal el matrimonio entre sus sobrinos, el cual garantizaría esta premisa de transmisión del patrimonio y la felicidad de ambos. Pero la actitud de José Miguel le hace pensar que este usaría la herencia para seguir su “diversión”, dejando en la ruina el patrimonio y a Ana Mari.

El cura, uno de los poderes del pueblo junto con el alcalde, le aconseja que realice la estrategia de anunciar su propia boda para que así José Miguel se decida a asentar la cabeza o a abandonar el pueblo al ser evidente que no podrá heredar.

Ana Mari está enamorada de José Miguel, pero este, en aras de la diversión sin límite, no le hace ningún caso. Este amor se cruza con el que Txomin, criado del caserío, siente por Ana Mari, un amor casi imposible, y con el que la hija de la tabernera, Inocencia, siente a la vez por el joven Txomin. La tabernera, Eustasia, es una etxekoandre de su casa que mantiene la organización de la misma y del negocio. En contraste con la actitud de su marido, ve la oportunidad, cuando Santi anuncia su boda, de emparentarse con el alcalde haciendo que su hija sea la novia, cosa que Inocencia no quiere al estar enamorada de Txomin.

Ana Mari, sabedora de que José Miguel va a intentar abortar cualquier intento de matrimonio de su tío, se ofrece como esposa a este. Ambos son conscientes del sacrificio que esto implica, la juventud de Ana Mari, pero garantizando una vida cómoda y manteniendo la memoria del amor que Santi sintió por la madre de Ana Mari.

José Miguel, que se entera públicamente de boca de Txomin en un duelo de bertsolaris, abandona la aldea dando la batalla por perdida.

Santi retrasa la boda con la esperanza de que José Miguel vuelva a por Ana Mari, pero en vista de que eso no sucede la anuncia. El anuncio provoca la vuelta de José Miguel y la declaración de este a Ana Mari. Santi le recrimina que solo la quiere por su dinero y José Miguel lo niega y rechaza la herencia. Santi, ante este acto, lo acepta y felizmente bendice el amor entre sus sobrinos, contento por haber logrado el objetivo.